Garantizan que la persona que los obtiene tiene los conocimientos, las habilidades y las aptitudes para desarrollar una actividad laboral, de acuerdo con las exigencias del mercado de trabajo.
Son válidos en todo el territorio español y, además, la normativa europea permite el reconocimiento de las cualificaciones profesionales acreditadas en la Unión Europea, de forma que facilitan la movilidad geográfica.